viernes, 6 de abril de 2018

miércoles, 4 de abril de 2018

Torla y Broto










Torla-Ordesa




Cascada de Sorrosal (Broto)


Iglesia de San Pedro (Broto)


jueves, 11 de enero de 2018

Porto (Oporto)


 Eletrico 22 y  Torre de los Clérigos







Río Duero (Douro). Puente de D. Luis I.



Rabelo en el Río Duero.



Mercado do Bolhão



Salón Árabe, Palacio de la Bolsa




Catedral de la Sé



Livraria Lello

Porto, Oporto, Portugal.

martes, 3 de octubre de 2017

Alquézar





Vistas panorámicas



Plaza Mayor






Colegiata de Santa María la Mayor

Alquézar (Somontano de Barbastro, Huesca, Aragón)

jueves, 28 de septiembre de 2017

domingo, 30 de julio de 2017

Perdidos y sin abrelatas, de Miguel Ángel Ariño

Conocí a Miguel Ángel Ariño durante el rodaje de The Spanish Job, de Al Baltax,  y desde el primer momento vi que era un tipo que no se andaba con rodeos. Casi sin anestesia me lanzó: “¿Sabes que te pareces un montón a Joaquín Reyes?”. Sólo me dejó dos opciones: odiarle o cogerle cariño. Me pilló con la guardia baja, así que opté por la segunda. Hace unos meses me planteó la posibilidad de participar en su nuevo cortometraje “Perdidos y sin abrelatas”, porque le había gustado el resultado de los carteles de “The Spanish Job” (que podéis ver haciendo clic aquí) pero al principio tuve mis dudas, dadas mi escasa capacidad para comprometerme a entregar el trabajo a tiempo. Recordé entonces la fantástica y divertida factura de su anterior trabajo “Storage Room”, las risas que había sabido arrancarme con su “Pleno al 15”,  su oferta de dejarme plena libertad creativa, y por último, la lectura del guión que enseguida consiguió ponerme a sacar ideas e imágenes de la cabeza, y con todo esto me decidí finalmente a echar una mano. En el fondo soy fácil de convencer.
En estos momentos Miguel Ángel y el resto del equipo se encuentran trabajando en los últimos detalles del montaje, de cara a un estreno después del verano, pero en las redes sociales ya ha comenzado la promoción con diversos “teasers”, (uno de ellos obra de nuestro amigo común Al Baltax), y los carteles y el material promocional que he preparado, cuya publicación se irá prolongando hasta septiembre.
Como viene siendo habitual, me gusta aprovechar el blog para compartir las cosillas que voy haciendo, y es también una suerte de diario que con el tiempo me gusta revisitar, así que, como decían en la televisión, doble función, sensación única.

La idea original era centrar el diseño en la lata, que sería la portadora de la información del cartel, pero con el guiño de humor negro a las películas de terror, siendo “The Blair Witch Proyect”  la referencia más directa del cortometraje, pero también a otros filmes como la saga “Saw”. El resultado final ciertamente no es “apto para todos los públicos”, pero tampoco va a serlo el cortometraje, que algún sustito incorpora, así que, al menos desde mi particular percepción, creo que recoge todas las muy diversas facetas del trabajo que prepara Miguel Ángel.


El resultado obtenido en la creación de la lata me pareció lo suficiente atractivo para explorar la posibilidad de elaborar un segundo cartel alternativo, que se aproximara únicamente al tono de comedia del cortometraje, con una estética más cercana a títulos de comedia españoles (teniendo en mente películas como “8 apellidos vascos”). Esto permite tener una opción para la promoción en lugares y entornos donde no es posible “controlar” la edad de las personas que puedan posar su mirada en él o, dicho de otro modo, para “no herir sensibilidades”. Asimismo esta alternativa aprovecha para reconocer de una manera más explícita el trabajo de los actores y actrices que han trabajado en el corto, dándoles protagonismo y beneficiándose al mismo tiempo de su capacidad interpretativa, con el uso de sus imágenes individualizadas.



Considerando fundamental hacer hincapié en ese agradecimiento a los intérpretes, el director me pidió unas piezas en pequeño formato de cada uno de ellos, para que sirvan como un homenaje a su labor y que además durante la promoción se emplearán para presentar a los personajes.








Además, un montón de imágenes de “making of” me esperan pacientemente para que, cuando encuentre algún momento, les dé un poco de mimo y atención…Pero lo tienen realmente complicado, aunque todo se andará.
Desde luego, estoy agradecido a Miguel Ángel por la confianza que ha depositado, la libertad brindada y espero que también su satisfacción por el resultado final. En cuanto sea posible facilitar un modo para visionar el cortometraje una vez haya sido publicado, facilitaré los enlaces por aquí, pero entretanto os podéis hacer una idea de lo que se avecina con “Perdidos y sin abrelatas”. Para morirse (de risa). Literalmente.