domingo, 30 de julio de 2017

Perdidos y sin abrelatas, de Miguel Ángel Ariño

Conocí a Miguel Ángel Ariño durante el rodaje de The Spanish Job, de Al Baltax,  y desde el primer momento vi que era un tipo que no se andaba con rodeos. Casi sin anestesia me lanzó: “¿Sabes que te pareces un montón a Joaquín Reyes?”. Sólo me dejó dos opciones: odiarle o cogerle cariño. Me pilló con la guardia baja, así que opté por la segunda. Hace unos meses me planteó la posibilidad de participar en su nuevo cortometraje “Perdidos y sin abrelatas”, porque le había gustado el resultado de los carteles de “The Spanish Job” (que podéis ver haciendo clic aquí) pero al principio tuve mis dudas, dadas mi escasa capacidad para comprometerme a entregar el trabajo a tiempo. Recordé entonces la fantástica y divertida factura de su anterior trabajo “Storage Room”, las risas que había sabido arrancarme con su “Pleno al 15”,  su oferta de dejarme plena libertad creativa, y por último, la lectura del guión que enseguida consiguió ponerme a sacar ideas e imágenes de la cabeza, y con todo esto me decidí finalmente a echar una mano. En el fondo soy fácil de convencer.
En estos momentos Miguel Ángel y el resto del equipo se encuentran trabajando en los últimos detalles del montaje, de cara a un estreno después del verano, pero en las redes sociales ya ha comenzado la promoción con diversos “teasers”, (uno de ellos obra de nuestro amigo común Al Baltax), y los carteles y el material promocional que he preparado, cuya publicación se irá prolongando hasta septiembre.
Como viene siendo habitual, me gusta aprovechar el blog para compartir las cosillas que voy haciendo, y es también una suerte de diario que con el tiempo me gusta revisitar, así que, como decían en la televisión, doble función, sensación única.

La idea original era centrar el diseño en la lata, que sería la portadora de la información del cartel, pero con el guiño de humor negro a las películas de terror, siendo “The Blair Witch Proyect”  la referencia más directa del cortometraje, pero también a otros filmes como la saga “Saw”. El resultado final ciertamente no es “apto para todos los públicos”, pero tampoco va a serlo el cortometraje, que algún sustito incorpora, así que, al menos desde mi particular percepción, creo que recoge todas las muy diversas facetas del trabajo que prepara Miguel Ángel.


El resultado obtenido en la creación de la lata me pareció lo suficiente atractivo para explorar la posibilidad de elaborar un segundo cartel alternativo, que se aproximara únicamente al tono de comedia del cortometraje, con una estética más cercana a títulos de comedia españoles (teniendo en mente películas como “8 apellidos vascos”). Esto permite tener una opción para la promoción en lugares y entornos donde no es posible “controlar” la edad de las personas que puedan posar su mirada en él o, dicho de otro modo, para “no herir sensibilidades”. Asimismo esta alternativa aprovecha para reconocer de una manera más explícita el trabajo de los actores y actrices que han trabajado en el corto, dándoles protagonismo y beneficiándose al mismo tiempo de su capacidad interpretativa, con el uso de sus imágenes individualizadas.



Considerando fundamental hacer hincapié en ese agradecimiento a los intérpretes, el director me pidió unas piezas en pequeño formato de cada uno de ellos, para que sirvan como un homenaje a su labor y que además durante la promoción se emplearán para presentar a los personajes.








Además, un montón de imágenes de “making of” me esperan pacientemente para que, cuando encuentre algún momento, les dé un poco de mimo y atención…Pero lo tienen realmente complicado, aunque todo se andará.
Desde luego, estoy agradecido a Miguel Ángel por la confianza que ha depositado, la libertad brindada y espero que también su satisfacción por el resultado final. En cuanto sea posible facilitar un modo para visionar el cortometraje una vez haya sido publicado, facilitaré los enlaces por aquí, pero entretanto os podéis hacer una idea de lo que se avecina con “Perdidos y sin abrelatas”. Para morirse (de risa). Literalmente.

The Spanish Job, de Al Baltax

No se dice que no a la llamada de Al Baltax. The Spanish Job surgía como idea para presentar al Festival Audiovisual de Jóvenes Creadores de los Pirineos, que se encontraba patrocinado por el fabricante de vehículos Mini. Entre los requisitos del concurso, obviamente, que apareciera de algún modo un coche de la marca.

Con el tiempo justo, Al elaboró un fantástico guión de homenaje a "The Italian Job", del que supo sacar todo el jugo cómico para pasarlo por su batidora particular. La batería de actores que consiguió embarcar en tiempo récord fue igual de apabullante: Javi Lázaro, Javi Usón, Miguel Ángel Ariño, Chaime Magallón, Mino Tapia, Iñaki Sánchez, la breve pero oportuna aportación de Luis Rabanaque, y la revelación como actor del director de cine aragonés Ignacio Estaregui (Justi&Cía, Miau), que posteriormente se llevaría el Premio a Mejor Actor en la Gala Clack con su papel de Charlie.

La propia historia concebida como homenaje me llevó a revisitar el clásico The Italian Job (Peter Collinson) de 1969, con Michael Caine, y el posterior remake de 2003, dirigido por F. Gary Gray, con Mark Wahlberg, Charlize Theron, Edward Norton. El viaje al pasado no fue sólo a través de las películas, sino que fue extensivo a sus respectivos carteles. Si bien los del remake de 2003 los tenía recientes en la memoria, el encuentro con el cartel de 1969 fue una de esas sorpresas que sólo pueden recibirse con alegría. Aunque el listón estaba muy alto, y evidentemente inalcanzable, las opciones para homenajearlo estaban ahí. El diseño de un logotipo, acorde a la estética de la versión 2003 sirvió para encadenar ambas alternativas, y también para desarrollar el resto de material promocional tanto impreso como en redes sociales. A continuación os presento el resultado del trabajo, y los carteles de las dos películas.







Los actores se merecían un reconocimiento especial a su trabajo, y para apoyar la promoción preparé estos pequeños recuerdos para cada uno de ellos.













Finalmente, una colección de fotografías del "making of", que os invito a visitar en otra entrada haciendo clic aquí. sirvieron de soporte en la promoción de esta pequeña pero gran pieza de Al Baltax, que está teniendo su recorrido por festivales de todo el mundo. Esto sólo puede ir a más. Y cuando Al Baltax sea famoso, yo diré que fui al cole con él.



En el rodaje de The Spanish Job, de Al Baltax

























miércoles, 7 de junio de 2017

Jaca y Estación Internacional de Canfranc








Catedral de Jaca (Huesca, Aragón, España).


Capilla de Santa Orosia. Catedral de Jaca (Huesca, Aragón, España).


Capitel del Rey David y los músicos. Catedral de Jaca (Huesca, Aragón, España).





Ciudadela de Jaca (Huesca, Aragón, España).


Casa La Rubia. Jaca (Huesca, Aragón, España).



Estación Internacional de Ferrocarril de Canfranc (Huesca, Aragón, España).